El comercio agroalimentario global entra en 2025 con alta demanda en los mercados desarrollados, nuevas reglas de sostenibilidad y trazabilidad, y mayor sensibilidad a choques climáticos. Para los exportadores de América Latina y el Caribe, esto abre oportunidades concretas si se ejecutan ajustes regulatorios y operativos a tiempo.
Datos que marcan el contexto en 2025
- La factura mundial de importaciones de alimentos alcanzó en torno a USD 2,0 billones en 2023 y se mantuvo en niveles históricamente altos en 2024, reflejando demanda resiliente pese a la desaceleración económica global (FAO, Food Outlook).
- América Latina y el Caribe es el mayor bloque exportador neto de alimentos y participa con aproximadamente 15%–16% del valor del comercio agroalimentario mundial, con fuerte peso en café, carne, frutas y oleaginosas (FAO, SOCO 2024).
- Estados Unidos, mayor importador agrícola, compró cerca de USD 200 mil millones en 2023. Además, 55% de la fruta fresca y 35% de los vegetales frescos que se consumen en EE. UU. son importados, lo que sostiene ventanas comerciales para la región (USDA-ERS/FAS).
- La Unión Europea importó más de EUR 160 mil millones en productos agroalimentarios en 2023, consolidando su posición como mercado premium con crecientes exigencias ambientales y de trazabilidad (Comisión Europea, DG AGRI).
7 tendencias que definirán las exportaciones agro en 2025
1) Compradores exigen trazabilidad “del lote al anaquel”.
- EE. UU. exigirá, desde el 20 de enero de 2026, trazabilidad ampliada para alimentos listados en la Food Traceability List (FSMA 204), que incluye varias frutas y hortalizas de alto valor (p. ej., berries, melón, mango, hojas verdes, tomate). 2025 es el año para pilotear sistemas y limpiar datos maestros.
Qué implica:
- Captura de Key Data Elements (KDEs) en cada Critical Tracking Event (CTE) de tu cadena.
- Identificadores de lote estandarizados y enlaces entre cosecha, empaque, transporte y recepción.
2) EUDR: geolocalización obligatoria para commodities sensibles.
- El Reglamento de la UE contra la Deforestación (EUDR) aplica desde el 30 de diciembre de 2024 para grandes operadores y desde el 30 de junio de 2025 para pymes. Afecta café, cacao, soya, carne bovina, palma, caucho y madera (y varios derivados).
Qué implica:
- Demostrar que tus lotes no provienen de tierras deforestadas ni degradadas después del 31 de diciembre de 2020.
- Proveer coordenadas geográficas de las unidades de producción y realizar due diligence documentada.
3) Clima y volatilidad: planifica cosechas y coberturas.
- El fenómeno El Niño 2023–2024 recortó exportaciones de arándano peruano y de otros frutales, evidenciando la necesidad de diversificar orígenes, ajustar calendarios y fortalecer poscosecha.
- En cacao, el déficit global 2023/24 estimado por la ICCO superó las 300 mil toneladas y llevó los precios a máximos históricos en 2024; la estrechez podría prolongarse en 2025, afectando costos de insumos y contratos de valor agregado.
4) Ventanas comerciales en EE. UU. y Canadá por “nearshoring alimentario”.
- La combinación de consumo estable y temporadas desfasadas respecto a Sudamérica mantiene oportunidades en berries, uva de mesa, cítricos, paltas/aguacate, mango y hortalizas, especialmente con programas que aseguren abasto todo el año y cumplimiento FSMA.
5) Diferenciales de precio por sostenibilidad verificable.
- Protocolos de deforestación cero, manejo hídrico, reducción de carbono y certificaciones creíbles (ej., Rainforest Alliance, orgánico con equivalencia) se traducen en primas o acceso preferente en retail de la UE y Reino Unido. 2025 verá más auditorías de abastecimiento responsable a proveedores de LATAM.
6) Digitalización de la cadena fría y reducción de mermas.
- El crecimiento estable del comercio reefer y la presión por inocuidad impulsa sensores IoT y visibilidad de temperatura/choque en tránsito. Integrar estos datos a tu trazabilidad reduce reclamos y mejora tu posición frente a FSMA 204.
7) Profesionalización de contratos logísticos y de calidad.
- Tras años de volatilidad en fletes, los importadores valoran programas con KPIs de llenado, OTIF y especificaciones de calidad con tolerancias claras. Quien documente performance con datos tiene ventaja en renovaciones 2025/26.
Checklist práctico para los próximos 90 días
- Mapea riesgos EUDR: identifica parcelas/unidades de producción, reúne coordenadas GPS y cruza con mapas de deforestación post-2020. Define tu declaración de diligencia debida por producto/lote.
- Alinea tu sistema de trazabilidad a FSMA 204: define los CTEs en tu operación, los KDEs y los formatos de intercambio con clientes/transportistas. Haz una corrida de prueba desde cosecha hasta recepción del comprador.
- Limpia y estandariza datos maestros: lotes, productores, parcelas, insumos, empaques y transportistas. Evita duplicados/inconsistencias que rompan la trazabilidad.
- Refuerza acuerdos de servicio: define KPIs de cadena fría, ventanas de carga, planes de contingencia y gestión de reclamos documentada.
- Valida requisitos de mercado: para UE, ten claro si tu producto o ingrediente cae en EUDR; para EE. UU., verifica si está en la Food Traceability List y qué exenciones aplican, si alguna.
- Evalúa certificaciones y evidencia: prioriza las que tus clientes realmente valoran; prepara auditorías con registros verificables.
- Diversifica calendario y origen: compensa riesgos climáticos programando suplidores alternos y flexibilidad de empaque/transporte.
Cómo te ayuda Sembrar
- Diagnóstico EUDR y FSMA 204: evaluamos brechas, diseñamos plan de implementación y formatos de evidencia.
- Implementación de trazabilidad “lote a lote”: configuración de KDEs/CTEs, geolocalización de parcelas, integración con sistemas de campo y logística.
- Acompañamiento comercial: adaptación de especificaciones, contratos y KPIs para compradores en EE. UU. y UE.
Contáctanos en www.sembrar.info para una consultoría inicial sin costo y una demo de nuestras herramientas de cumplimiento y trazabilidad.
Fuentes y referencias